Artículo sobre EcoAldeas

publicado a la‎(s)‎ 3 ene. 2012 3:31 por Stella Ne   [ actualizado el 3 ene. 2012 3:31 ]

Este abajo es un artículo antiguo que Stella escribió para el Boletín ECODES, y que habíamos olvidado hasta que una colega nos lo envió porqué les había parecido interesante.   Entonces estuvimos empezando con el programa de Aprendizaje en Acción, hace unos 5 o 7 años.    

Ahora mismo, justamente en estos días durante las fiestas de Solsticio, en conjunto con la Academia de Permacultura estamos lanzando uno nuevo programa para el 2012: GaiaSis, una versión más desafiante del antiguo programa, y podrás ver los detalles en www.PermaCulturaIntegral.com

Abajo os copiamos el artículo, y si pinchas en la caja mágica podrás abrir los regalo de Solsticio que hemos preparado con el NodoEspiral para todas personas que estén trabajando para el Gran Cambio.   

Feliz Año Nuevo!


Ecoaldeas y comunidades sostenibles

Finca Luna, Canarias
Alcanzar la luna con los pies bien plantados en la tierra 

Stella Strega Scoz
Co-fundadora de Finca Luna
 


Finca Luna (www.finca-luna.com) es lo que llamamos en permacultura 'un diseño emergente' - no nació de un propósito especial pre-determinado sino que evoluciona observando las necesidades de nuestro entorno en cada momento e intentando cooperar con otros organizando los recursos que tenemos bajo nuestro cuidado hacia un fin común. 

El gran propósito de cualquier permacultor por supuesto es una sociedad humana sostenible (alcanzar la luna, o sea, un proyecto muy ambicioso), pero dentro de esta visión global, tenemos que plantearnos cada uno por dónde nuestros pequeños esfuerzos puedan ser más efectivos, haciendo algo que use bien nuestros contactos, conocimientos y talentos personales, que sea un reto suficiente, que sea realista pero a la vez estimule nuestra creatividad y así nos llene de satisfacción (los pies bien plantados en la tierra). 

Lo interesante de la luna, es que si no fuera por ese 'accidente' cósmico tan cercano, no habría evolucionado la vida en la tierra ... y quizás lo mismo vale, que si no hubiera este 'accidente' de inteligencia humana que nos puede parecer tan desastroso a veces, no habría una gran evolución de la auto-conciencia: un salto cuántico importante en la historia de la Comunidad de la Vida. Estamos en ello, como humanidad, y aquí pretendemos nada más y nada menos que apoyar activamente a este cambio. 

Una cosa que es interesante observar en nuestro período histórico es que parece que hay muchas personas en movimiento por el mundo buscando 'comunidad' y/o una 'ecoaldea'. Estas personas viajan desde proyecto a proyecto ecológico - a veces durante muchos años - para aprender lo que piensan que sería necesario una vez que encuentren 'su sitio', y para ver si alguno de estos proyectos se trata de él - que tenga bastante en común con la visión que tienen en su imaginación para pararse y sentirse en casa, rodeado de personas que sienten que pueden llamar los suyos. 

Y tras este síntoma visible hay muchas más personas que no se ponen a viajar, que sienten las mismas inquietudes con su vivir de forma insostenible, en situaciones que no acompañan nuestro desarrollo humano, pero que buscan alternativas de otras formas. 
 
Como fundadora de Finca Luna, en el 2001 me encontraba conectada a una comunidad de fincas ecológicas porque había llevado un proyecto de empezar entrelazar una pequeña red de permacultura en la Isla, organizando encuentros mensuales. Además siendo parte de una comunidad europea de permacultores, y otra de comunidades mundiales de intereses afines, en las cuales tengo cercanía con varias personas y un gran sentido de unidad en propósito y misión con muchas más, no sentía un gran anhelo por 'vivir en comunidad'.
 
Hay varias definiciones de 'comunidad' pero al fin y acabo es algo que se crea cuando nos enfocamos en lo que tenemos en común, en vez de las diferencias - con un grupo de personas. En cualquier grupo de personas, incluso uno que se junte aleatoriamente, siempre tenemos muchísimo en común (toda nuestra humanidad por ejemplo), así que seamos donde seamos, sentir comunidad es sólo el resultado de una decisión de cómo queremos percibir las cosas – y por dónde decidimos enfocar nuestros esfuerzos para conectar con quién. 

Pero tenemos un dicho en permacultura (un principio de actitud) que es de "ir solo donde estás invitado", así que cuando me encontré viviendo en una finca muy grande (alquilada, pero que estaba en venta) que además de la tierra que me interesaba para cultivar también tenía más espacio de lo que yo necesitaba para vivir, era bastante lógico pensar que se podría ver esta demanda como una invitación y abrir el sitio también a esta comunidad ambulante de personas en busca de comunidad ecológica permanente. Además con la posibilidad de comprar la tierra (demasiada para una sola familia), y mucha experiencia acumulada de otros proyectos de permacultura puestos en marcha y funcionando, todo parecía ideal. 

Siguieron 6 años de interesantísimo experimentos en crear comunidad, entre otros aprendizajes importantes... y especialmente en aprender cuánto estamos confusos y heridos en este campo. 

En el 2006 encontramos otra finca, muy cerca de la original y más pequeña pero que pudimos comprar. Estamos ahora en el proceso de crear una Fundación para salvaguardar esta tierra y proyectos para futuras generaciones, pero seguimos intentando solucionar todas las preguntas que tenemos en cómo avanzar hacia un planeta sostenible dados los grandes retos que encontramos casi siempre a nivel de ‘Cuidar a las Personas’ (una de las éticas de la permacultura).

Para entender y solucionar cualquier misterio que nos rodea siempre empleamos mapas de algún tipo, donde ubicamos nuestras observaciones e intentamos conseguir respuestas a los desafíos que nos retan. Estas mapas no siempre son conscientes, pero cuando lo son los llamamos 'modelos' o 'teorías'.

Se podría decir que la concienciación de la conciencia humana, y también el 'progreso' de todo tipo en general, avanza a medida que nos damos cuenta de qué modelos estamos usando y en nuestra subsiguiente capacidad de 'jugar con ellos', intercambiando modelos a según de las necesidades. 

Hay un misterio interesante para pienso que cualquier activista en el cambio social que ha tenido experiencia directa y repetida del gran anhelo que tenemos para mejorar las cosas y lo que parece como una acompañante pasión para el auto-boicot y sabotaje de todos tipos. 

No es un problema técnico o de recursos, si no que está en nuestras propias cabezas. Algo pasa con la inteligencia humana. 

Muchos se rinden si acumulan demasiadas desilusiones de este tipo, y la tragedia de nuestros tiempos es quizás que hay tanta gente que ni intenta seriamente plantearse que otros mundo es posible no porqué no ven que es necesario, ni porqué, en fondo, no lo quieren, pero sólo porque de alguna forma ya lo han intentado cambiar, y sienten que es imposible alcanzarlo porque ‘la naturaleza humana’ no acompaña. 

Los hechos efectivamente son que la gran mayoría de intentos en 'crear comunidad' fracasan y no pienso que nadie pueda decir honestamente que de los miles y miles de valientes grupos de ciudadanos que se reúnen para trabajar algún aspecto de cambio político o social, muchos se puedan clasificar como muy efectivos. Si por lo menos la mitad lo fueran, ya tendremos un planeta sostenible, así que esta cuestión ahora es bastante urgente y fundamental.
 
A pasar de todo esto hay mucha esperanza y para mí está en el hecho que vivimos en tiempos muy interesantes, de rapidísimos cambios y estamos cambiando también grandes paradigmas. Un paradigma es una gran masa de modelos mentales, que nos dan un ‘mapa global’ del todo que nos rodea. 

Por cuestiones de espacio quiero enfocarme sólo en uno de estos modelos y proponerte que si quieres conocer muchos otros modelos de este nuevo paradigma emergente, que participes en un curso del Nodo Espiral de la Academia de Permacultura (www.nodoespiral.net). 

S. Covey tuvo la pasión de estudiar directamente qué es lo que hace algunas personas muy efectivas en conseguir sus metas y propone un modelo interesante de desarrollo psicológico humano, del tipo que en permacultura llamamos una 'sucesión natural'. Lo interesante de este mapa que Covey propone es que tiene una gran elegancia y simplicidad, pero puede explicar algunas posibles raíces de los problemas de grupo que nos retan, y además propone formas de acelerar esta sucesión natural hacia la madurez emocional humana. 

Este continuo o sucesión natural empieza con el infante en la fase de Dependencia, o el "paradigma del TÚ" o : (TÚ me cuidas, TÚ me haces feliz, TÚ me decepcionas, TE echo la culpa de los resultados). 

La Independencia sigue, normalmente en la adolescencia, con el "paradigma del YO": YO puedo hacerlo, YO soy responsable, YO puedo decidir. 

Lo que se considera psicológicamente ‘adulto' en este modelo es cuando llegamos a vivir la Interdependencia, o el "paradigma del Nosotros": NOSOTROS podemos hacerlo, NOSOTROS podemos cooperar, NOSOTROS podemos combinar nuestros talentos y habilidades y crear algo grande juntos. No se trata simplemente de un mantra bonito que nos repetimos - es una forma muy internalizada y global de pensar, esencialmente distinta de las otras dos. Por eso los llama 'paradigmas'. 

Sólo con el primero podemos ver que de hecho hay adultos que nos rodean (y a veces tan cerca como nosotros mismos) bien atrapados en la Dependencia - o sea psicológicamente infantiles - por lo menos para ratos. Y lo que también se puede observar fácilmente es que la gran mayoría de personas, o por lo menos la gran mayoría del tiempo, nos quedamos bien cómodos en el paradigma del YO. O oscilando entre los dos primeros paradigmas, incluso cuando hablando con mucha destreza con el vocabulario del tercero. 

Cuando oyes hablar de la importancia de 'mi proyecto', 'mi idea', incluso la importancia de encontrar ‘mi grupo’ o ‘mi comunidad’… estás oyendo como alguien ve el mundo desde dentro del paradigma del yo. 

 Los paradigmas nos liberan o nos atrapan. Si somos personas en busca de comunidad, que queremos ayudar al cambio hacia un planeta sostenible tenemos que dejar atrás los paradigmas mentales infantiles y adolescentes - sólo nos atrapan. 

Sentir comunidad es sentirse parte de un gran ‘nosotros’. Y lo que nos reta en considerar este modelo, es que este Gran Nosotros no es ni un lugar, ni un grupo ‘especial’ de personas, ni se encuentra al final de un gran viaje físico… si no un gran viaje interno: es tan cerca y tan sencillo – y a la vez tan difícil - como un cambio de percepción (y siempre con su acompañantes acciones coherentes, en la práctica). 

Lo que sí nos puede aportar un entorno es crear el espacio, los estímulos ideales para alcanzar este cambio interno, y las oportunidades de practicar, haciendo nuestros primeros pasitos en un nuevo paradigma. Esto espacio y estos estímulos es lo que pretendemos crear en Finca Luna. 

Donde se encuentra nuestra evolución como proyecto ahora es que, además de ser un sitio cada vez más bonito y productivo y también la cuna de varios proyectos comunitarios y permaculturales, Finca Luna sigue ofreciéndose como un gran campo de experimentación conciente en los retos prácticos de crear modelos sostenibles, en todos niveles. 

Aparte este reto de comunidad, o trabajar bien en grupo, hay también muchos bloqueos que notamos – globalmente – tras nuestra enseñanza de permacultura, por ejemplo en llevar la teoría a la práctica, entre ‘hablar como un permacultor’ y SER un permacultor.

Con el fin de acelerar las varias sucesiones naturales que hemos notado, ofrecemos un programa anual y muy innovador de Aprendizaje en Acción (uno nuevo para el 2012: www.PermaCulturaIntegral.com), que incluye participar como co-creadores en varios proyectos bioregionales con el fin de crear un modelo de Isla Sostenible en este pequeño rincón del Atlántico. 


Ir al especial Ecoaldeas y Comunidades Sostenibles


Comments